Home    I   Contact us  
       :: Trabajadores Migrantes      :: Niños     :: Mujeres      :: Contaminación Ambiental
    Mujeres
   
  La pobreza
  La prostitución
  Los labores
  Bienestar social
  
   
Los labores


     Tradicionalmente, no es común que las mujeres mexicanas emigren solas a ciudades lejanas. Las que logran salir y llegan a establecerse en ciudades fronterizas se exponen al posible abuso laboral. Existen muchas empresas que abusan de manera alarmante de estas empleadas, haciéndolas trabajar jornadas de hasta 17 horas al día. Las industrias conocidas como “sweat shops” son concesiones extranjeras que abusan de la mano de obra mexicana. Muchas veces estas empresas no proveen beneficios a sus empleadas. Es por eso que el gobierno, tanto de México como de EEUU, está haciendo investigaciones al respecto.

     Las que logran cruzar se encuentran limitadas a trabajar en lugares como los campos agrícolas, las empacadoras o fábricas industriales. Se calcula que actualmente la mano de obra femenina constituye el 30% de toda la migración. Una realidad preocupante es que muchas de estas mujeres que se emplean en la agricultura, las fábricas, trabajan clandestinamente. Al mismo tiempo, muchos de estos trabajos son temporales, lo cual hace aún más limitante su labor ya sea agrícola u obrera. Para las mujeres que no tienen más opción que emplearse en los mercados temporales de trabajo significa carecer de un hogar y un domicilio fijo, no tener garantías de trabajo, ni ingresos estables, ni vacaciones, ni seguro médico. A lo anterior se añaden las presiones de la discriminación, el desarraigo, las dificultades con la lengua y el elevado costo de la vida.

 

     
 

La pintada

Como me ves,

me quedé sin farol, sin esquina,

a media noche, a media calle

de una Tijuana contrahecha a tajos,

ella y yo por las luces, por las sombras tasajeadas.

Soy la primera de la fila

en espera de apagar tus urgencias

para pagar las mías mañana.

Soy la primera en la fila

para salir de esta noche a tu calle.

Veme por vez última

antes que el río del tiempo

nos despinte

como las fotos que somos,

tan instantáneas.

Un parpadeo en la memoria,

un papel ilegible seremos

en el tráfico de la calle descarriada.

José Mario Martín Flores